La OTAN y la UE basan sus acusaciones contra Rusia por el dron en Rumania en los restos encontrados, que coinciden con el modelo Sajet de fabricación iraní, producido masivamente por Rusia.
El periodista Ricardo Marquina señala que, si bien Putin tiene razón en que algunos drones pueden ser ucranianos desviados, las pruebas apuntan a un origen ruso.
Se espera un informe concluyente del Ministerio de Defensa rumano, cuyas implicaciones para la OTAN son significativas ante la creciente frecuencia de incursiones aéreas.