Hace seis mil años, descendientes de los primeros grupos humanos que colonizaron la Patagonia llegaron al Canal del Beagle. Se asentaron en la Bahía Cambaceres, donde combatían el frío transportando brasas y construyendo chozas de 3 a 4 metros de diámetro, que los protegían de la lluvia y la nieve.
Las excavaciones arqueológicas en la zona han revelado los restos de alimentación de estas sociedades aborígenes, que desarrollaron tecnología para la captura de recursos marinos. Inicialmente, los huevos marinos fueron un recurso fundamental, pero en los últimos 1500 años, las aves y los peces, en particular cormoranes y pingüinos, cobraron mayor importancia.