Adultos mayores expresan sus dificultades con la tecnología, mencionando problemas para sacar claves, usar el celular o entender ciertas aplicaciones.
La falta de facilidad para comunicarse de forma más profunda, más allá de mensajes de texto, es una queja recurrente, así como la complejidad de los trámites online.
La dependencia de familiares para realizar ciertas gestiones digitales evidencia la barrera que enfrentan.