Se presentó a Luna, un robot humanoide desarrollado por una compañía china, destacando por sus 27 grados de libertad y movimientos ágiles, similares a los humanos.
Diseñado para entornos industriales y de entretenimiento, Luna puede realizar coreografías complejas e interactuar con otros robots. Sin embargo, enfrenta desafíos como el sobrecalentamiento en sus articulaciones, lo que requiere sistemas de enfriamiento.
Con una altura de 1.60 metros y un diseño no intimidante, Luna busca ser amigable. La tecnología avanza hacia robots más integrados en la vida cotidiana, desde la industria hasta la creación de contenido y el entretenimiento.