Se destaca la demora de tres días en el allanamiento de la vivienda de Barrelier, lo que genera preocupación sobre la preservación de la escena del crimen. Se advierte que en ese lapso se pudo haber alterado o eliminado pruebas.
A pesar de que ciertos rastros son difíciles de borrar, se considera que elementos como ropa o sábanas pudieron ser retirados. La presencia de tres personas en la vivienda durante el primer allanamiento también levanta sospechas sobre la manipulación de la escena.