Melisa Alvarado, paciente con fibrosis quística, denuncia que la obra social de la Policía Federal no le está entregando la medicación Trixacar desde marzo, poniendo en riesgo su tratamiento.
A pesar de haber realizado exposiciones y gestiones, solo recibió la medicación hasta marzo, y actualmente depende de donaciones de la asociación FIPAN. La caja de Trixacar, que contiene 90 comprimidos y dura un mes, es crucial para frenar el deterioro de la enfermedad.
Melisa, hija de un policía retirado, relata las dificultades para obtener la medicación y cómo esto afecta su vida, impidiéndole trabajar y depender de su padre. Se menciona que la Policía Federal no estaría proveyendo médicos propios, sino que el servicio sigue dependiendo del Churruca, que presenta problemas de atención y falta de medicamentos.