El programa analiza la profunda conexión entre el fútbol, especialmente Boca Juniors, y la política argentina, argumentando que el club se ha convertido en un bastión del peronismo.
Se señala que figuras como Juan Román Riquelme, a pesar de su pasado deportivo, están inmersos en la política partidaria, con vínculos que se extienden hasta La Cámpora, Sergio Massa y Claudio Tapia.
La gestión de Riquelme en Boca es criticada como un "desastre" y un reflejo del "populismo" y la "matriz" política que, según el análisis, subyace en el club y en la provincia de Buenos Aires.
Se menciona que el presidente Javier Milei utiliza los resultados deportivos de Boca como argumento para criticar al peronismo y su modelo de gestión.