Cinco niños han muerto y 212 han resultado heridos en el conflicto, según informó UNICEF. El portavoz de la organización, Ricardo Pires, hizo un llamado al respeto del alto al fuego y a la protección de la infancia y la infraestructura civil, conforme al Derecho Internacional Humanitario. Se recordó que el derecho internacional prohíbe atacar hospitales, escuelas o templos, incluso si el enemigo se oculta en ellos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también alertó sobre los graves problemas de salud que las actividades militares generan para la población libanesa. Desde que el alto al fuego entró en vigor, se han registrado 27 ataques contra centros sanitarios en Líbano, dejando 25 muertos y 42 heridos. Un total de 16 hospitales y 13 centros de atención primaria resultaron dañados.