Se critica duramente al fiscal de la causa Agostina por la aparente falta de resultados y la extensión del área de búsqueda (200 hectáreas). Se cuestiona la decisión de rastrillar un área tan grande cuando el imputado lleva siete días detenido y podría aportar información clave.
Se argumenta que si el fiscal no encuentra a la nena, debería renunciar, poniendo en duda la eficiencia de la justicia de Córdoba y su capacidad para investigar casos complejos.
Se menciona la posibilidad de que el fiscal esté actuando de forma negligente o que la justicia esté involucrada en "negocios", lo que explicaría la falta de avances concretos en la investigación.