La investigación sobre la desaparición de Agostina se centra ahora en un Ford K negro, secuestrado y a punto de ser peritado, que habría sido detectado cerca de la casa de Claudio Barrelier.
El fiscal descarta la pista del auto rojo mencionada por la defensa de Barrelier, y señala que el auto negro es la clave actual para determinar el paradero de Agostina, viva o muerta.
El norte de la investigación apunta hacia un descampado en Ampliación Ferreira, un lugar que Barrelier conoce bien por haber jugado al fútbol allí.