Estados Unidos ofrece una recompensa de 15 millones de dólares por información sobre los esquemas financieros y las empresas fachada de la Guardia Revolucionaria iraní, buscando debilitar su coordinación financiera y su capacidad para fabricar armas a pesar de las sanciones internacionales.
A pesar de las negociaciones para un alto el fuego, Irán afirma que no tiene intención de transferir sus reservas de uranio enriquecido al extranjero, lo que representa un punto clave y sin resolver en las conversaciones con Estados Unidos. Se estima que Irán posee casi mil libras de uranio purificado al 60%, que podría utilizarse para fabricar una bomba, aunque el país insiste en que no está desarrollando un arma nuclear.
Estados Unidos advierte a Omán que si coopera con Irán para cobrar peajes en el estrecho de Hormuz, recibirá sanciones, ya que no tolerará ningún esfuerzo por imponer un sistema de peajes en la región. El país norteamericano busca evitar que Omán se convierta en un aliado estratégico de Irán en el control del estrecho.
Avanzan las negociaciones entre Irán y Estados Unidos para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Hormuz. Ambas partes reconocen los avances, aunque el texto definitivo del acuerdo aún no está terminado y ha sufrido modificaciones en los últimos días. Pakistán participa como mediador en estas conversaciones, facilitando el acercamiento entre las partes.