Se plantea una incógnita sobre la relación de Agostina con su padre, luego de que el remisero mencionara que la joven hablaba de una mala relación con él. La abuela también evitó hablar del tema, lo que genera sospechas sobre posibles conflictos familiares.
Se cuestiona cómo una adolescente de 14 años pudo tener un diálogo tan íntimo con una persona que no conocía, como el remisero, y cómo este último logró convencerla de algo.