El padre de Agostina, Gabriel Vega, no conocía a Barrelier hasta que se radicó la denuncia. Sin embargo, tras obtener más información, se corroboró que Barrelier tenía una relación con la madre de Agostina, lo que los vinculaba mínimamente.
Vega sospechó de Barrelier desde un primer momento, incluso mencionándolo a los abogados como una persona peligrosa. La querella solicitó su detención al considerar que su libertad era perjudicial para la investigación.