Se analiza la política económica del gobierno de Javier Milei, contrastándola con la de Mauricio Macri y definiéndola como su opuesto. Se enfatiza la importancia de hacerse cargo de la propia historia y las decisiones tomadas.
Se critica el modelo histórico del FMI de ajuste, señalando que este recae sobre los trabajadores y no promueve una distribución equitativa del ingreso. Se compara la situación actual con la de gestiones anteriores que también recurrieron al FMI, y se reitera la preocupación por el aumento de la carga tributaria sobre los trabajadores.