Se cuestiona la forma en que se llevaron a cabo los allanamientos en la vivienda de Agostina, señalando que la zona debió haber sido cercada desde el primer día. Se menciona la dificultad para capacitar personal técnico en diferentes provincias y se describen como 'desprolijidades' las acciones observadas.
Se enfatiza que las diligencias técnicas en una escena del crimen son prácticamente irrepetibles y que los errores cometidos en la primera ocasión pueden perjudicar la causa. Se critica la falta de un cercado y protección adecuada de la zona, incluso después de seis días.