La campaña de girasol 2025-2026 ha sido histórica, alcanzando cifras récord en área sembrada, rinde y producción total. Según la Bolsa de Cereales, esto representa una contribución económica "importantísima" para el país, tanto por el producto bruto generado como por las exportaciones y el aporte al fisco.
El rendimiento promedio nacional se ubicó en 23,6 quintales por hectárea, superando el máximo anterior. La producción total ascendió a 6.6 millones de toneladas, un 32% más que el ciclo previo. El aumento en el volumen de producción proyecta un crecimiento del 53% en el aporte económico del complejo de girasol para 2026, alcanzando los 3.300 millones de dólares.
La expansión de la siembra se concentró principalmente en el noreste argentino, con menor medida en Córdoba y el centro-norte de Santa Fe. A pesar de cierta variabilidad en los rindes debido al déficit hídrico en algunas zonas, el promedio nacional fue positivo.