La actividad económica en Argentina ha mostrado un crecimiento del 3,5% interanual, alcanzando un 5,5% en el último año. Según Federico Domínguez, la tendencia de crecimiento mes a mes podría llevar la proyección anual cerca del 5%, un dato que genera optimismo en el gobierno, aunque algunos analistas lo sitúan más cerca del 3%.
Todos los sectores de la economía, excepto el sector público, mostraron expansión en marzo. Esto se interpreta como una señal de achicamiento del Estado y mayor libertad para el sector privado. El sector externo, impulsado por las exportaciones récord de commodities, industriales y Pymes, es un motor clave del crecimiento.
La compra de dólares por parte del Banco Central, sumada a la baja de tasas de interés y la apreciación del tipo de cambio, indica una mayor demanda de dinero, lo que anticipa una futura desaceleración de la inflación y un mayor crecimiento del crédito. El gobierno destaca que 15 de los 16 sectores económicos medidos aumentaron su actividad, con la única excepción de la administración pública.