Se cuestiona la continuidad de Úbeda como técnico de Boca Juniors, expresando sorpresa por su permanencia y la falta de autocrítica. Se considera que, por dignidad, debería haber dado un paso al costado ante los malos resultados.
Se mencionan críticas de Natalia Bolosín y Frank Quintana sobre la falta de jugadores clave y de un proyecto deportivo sólido. La situación de Boca se agrava con la falta de un presidente claro y la posibilidad de que se avecinen elecciones, mientras el equipo sigue sin rumbo.
Andrés Ibarra, en su opinión, califica la situación de Boca como un "papelón histórico" debido a la falta de gestión, comparando la situación actual con la de Ameal y Macri, y señalando que el ego puede estar por encima de la institución.