Se analiza el fracaso de Boca Juniors en la Copa Libertadores, atribuyéndolo a una gestión deficiente y a la improvisación en la dirección técnica.
Se critica la elección de cuerpos técnicos sin experiencia y la centralización de decisiones en Juan Román Riquelme, lo que ha conducido a resultados negativos.
El equipo se enfrentará a O'Higgins en la Copa Sudamericana, lo que representa un consuelo menor tras la eliminación en la Libertadores.