Se destacó el avance de la ciencia en el estudio de ADN antiguo a partir de huesos, lo que permite analizar cambios pasados en las especies y predecir escenarios futuros, como los derivados del cambio climático.
Los varamientos, como el de la orca en cuestión, representan grandes oportunidades para la investigación científica, aportando información crucial para el conocimiento de las especies en el Atlántico Sur. Como novedad, se recuperó por primera vez un esqueleto completo de orca, que será depositado en una colección institucional.