Un informe de la Unión Industrial Argentina (UIA) revela una caída interanual del 0,7% en la actividad industrial durante abril, y un retroceso del 0,4% en la comparación mensual, contradiciendo el discurso oficial de recuperación económica.
Los datos adelantados de abril muestran descensos significativos en sectores clave: el despacho de cemento cayó un 5,7%, la producción automotriz un 3,95%, la láctea un 5,3% y la faena vacuna un 4,5%. Estos indicadores sugieren que la economía real aún no ha tocado fondo, a pesar de las cifras de crecimiento del PBI de marzo presentadas por el INDEC.
La UIA pone en duda la narrativa del gobierno que afirma que "lo peor ya pasó", señalando que la actividad económica ligada al consumo y al bolsillo de los argentinos muestra serias dudas sobre su recuperación. El dato de caída del consumo de combustible en abril y la baja en el IVA refuerzan esta perspectiva.
Mientras el gobierno, a través del ministro de Economía Toto Caputo, intenta setear expectativas positivas y asegurar que no habrá corridas electorales, los datos industriales y de consumo sugieren una realidad económica más compleja y un piso de la crisis aún incierto.