La neurobióloga Evangelina Acueto explicó en ADN Buena Salud la influencia de la presión social en la adolescencia, destacando su función antropológica y neurobiológica. Señaló que la amígdala y la corteza prefrontal juegan roles cruciales en la construcción de la identidad durante esta etapa, mediando la necesidad de validación grupal y la planificación de conductas.
Acueto enfatizó la importancia de que los adultos fomenten un "ecosistema" saludable para los adolescentes, reconociendo que la cultura adolescente se inserta en la cultura adulta. Advirtió contra la descalificación de las influencias que los jóvenes consideran positivas, ya que esto puede generar resistencia. En cambio, sugirió crear escenas familiares de conversación sobre preocupaciones sin llegar a la confrontación.
Por su parte, las nutricionistas Micaela Olivares y Delfina (sin apellido) abordaron las consultas sobre el deseo de consumir dulces por la noche. Explicaron que puede estar relacionado con no desayunar adecuadamente, la calidad del desayuno, o incluso con factores emocionales como la ansiedad. Aconsejaron diferenciar entre hambre real y emocional, y no culparse por estos antojos, sino consumirlos de forma moderada.
Finalmente, se discutió sobre los triglicéridos altos, explicando que pueden ser modulados con actividad física y una dieta rica en omega 3. Se mencionó que el exceso de hidratos de carbono también contribuye a su aumento y que, en casos persistentes, existen fármacos específicos para su control, previniendo riesgos cardiovasculares y trastornos metabólicos.