El inventario de uranio enriquecido de Irán, con 440 kilos al 60%, mantiene en vilo a la geopolítica global. Donald Trump lo ha calificado como "polvo nuclear", mientras la comunidad internacional observa con atención este material que roza el umbral militar.
El experto Darío Hinchuc explica que Irán utiliza centrifugadoras de gas para enriquecer uranio, un proceso que puede llevar el material hasta el 90% necesario para una bomba atómica, o a niveles más bajos para usos pacíficos como combustible de reactores o producción de isótopos para medicina e industria. Actualmente, Teherán posee 10 toneladas de uranio, la mayoría al 5% (uso civil), mil kilos al 20% y los 440 kilos al 60% que generan preocupación.
Occidente exige que Irán entregue este material. Una posible neutralización técnica implicaría diluirlo para reducir su nivel de enriquecimiento, haciéndolo apto para usos pacíficos o para reactores de investigación, o trasladarlo a otro país. El transporte seguro de este material, altamente corrosivo en contacto con la humedad, requiere contenedores especiales y embalajes protectores.