Se detalla cómo los estudiantes que toman colegios organizan actividades recreativas como torneos de truco y fútbol para pasar el tiempo durante la ocupación.
Estas actividades, anunciadas en redes sociales por el centro de estudiantes, buscan entretener a los jóvenes, la mayoría menores de edad.
Se cuestiona la metodología y se señala que la toma de colegios no tiene repercusión en la aplicación de leyes, sirviendo solo para generar contenido para redes sociales.