Se informa sobre las actividades realizadas por los estudiantes que toman colegios, como torneos de truco y fútbol, organizados por el centro de estudiantes.
Se destaca que la mayoría de los estudiantes involucrados son menores de edad y que estas actividades buscan pasar el tiempo durante la toma.
Se plantea la preocupación sobre la responsabilidad en caso de abuso o damnificados durante la toma, y se señala que el Estado probablemente terminará pagando.