En Gran Hermano, Tati Luna confesó ser "glotona" y tener problemas con la comida, admitiendo haber robado comida en el pasado debido a la ansiedad. Explicó que en el incidente de las galletas sin gluten, fue cómplice al comer dos, pero no fue la autora principal.
Tati Luna afirmó haber pedido disculpas a Nenu y Andrea, aunque estas no fueron aceptadas. Sostuvo que se sintió atacada y que la situación se magnificó en el vivo, sintiendo que la acusaban de tener intenciones dañinas.
Argumentó que las disculpas no deben ser forzadas y que la producción debería haber intervenido antes. Insistió en que no juega con la salud de las personas y que no necesita de estas situaciones para ganar en la placa.