El primer ministro británico Peter Starmer defendió las políticas de su gobierno ante las críticas del ex primer ministro laborista Tony Blair. Starmer afirmó que las medidas adoptadas buscan estabilizar Gran Bretaña tras un período de inestabilidad.
Tony Blair había criticado a Starmer en un ensayo, instando al partido gobernante a centrarse en mejores decisiones políticas en lugar de personalidades o reacciones impulsivas.