La sede del Partido Socialista Obrero Español en Madrid fue registrada por la policía durante 13 horas en el marco de una investigación judicial por presunta corrupción. La justicia indaga una trama para desestabilizar procedimientos judiciales contra el partido y el ejecutivo.
Se investiga si el exsecretario general del partido, Santos Zerdán, habría pagado a la exmilitante Leire Díez con fondos partidarios para obstaculizar investigaciones contra ella y el hermano del presidente del gobierno. Varios casos salpican al partido, incluyendo la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental.
En medio de la tensión judicial, el presidente Pedro Sánchez afirmó que no convocará a elecciones por interés partidista, sino por el interés general de los ciudadanos, priorizando la estabilidad en un contexto de crisis globales.