Una nueva tecnología de robots barberos impulsados por inteligencia artificial ha sido implementada en China, con orígenes en Estados Unidos.
Estos robots utilizan escaneo 3D avanzado y automatización para realizar cortes de cabello de forma rápida y precisa, sin intervención humana directa. El proceso incluye un análisis facial y craneal para determinar el corte ideal.
A pesar de las críticas iniciales sobre la efectividad y la estética del corte, se destaca que el servicio tiene un costo inferior a un dólar, representando un avance significativo en la automatización de servicios personales.