Se reflexiona sobre el futuro de la conducción, planteando que las próximas generaciones probablemente no manejen autos. Se compara la formación de pilotos de combate en EE.UU. que ahora se enfoca en drones, y la de trabajadores en China para manejar robots en lugar de operar maquinaria directamente.
Se visualiza un traslado de trabajadores hacia el sector servicios y se reconoce la confusión y el sufrimiento que estos cambios generan, así como la dificultad de adaptación para empresas y personas.