El ancestro de un niño de 5 años, hallado en 1905 en el Nevado de Chañi y conservado en el Museo Etnográfico Juan Bautista Ambrosetti, ha sido restituido a las comunidades collas de Jujuy tras un proceso de décadas.
Este hecho histórico de reparación, memoria y restitución para los pueblos andinos culmina un proceso acompañado por referentes comunitarios, instituciones académicas y organismos públicos. El ancestro, parte de una ceremonia ritual incaica de ofrenda a las montañas sagradas (Apus), representa para las comunidades originarias el retorno a su espacio ceremonial y espiritual.
La restitución, aprobada oficialmente en 2024 por la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA, fue destacada por el Ministerio de Cultura y Turismo de Jujuy como un acto de profunda significación para la memoria colectiva, el reconocimiento de los pueblos originarios y la recuperación del patrimonio cultural andino.