Un allanamiento en la vivienda del detenido Barrelier, en el marco de la desaparición de Agostina, arrojó resultados positivos de luminol en una de las paredes, lo que podría indicar la presencia de rastros de sangre.
Se descubrió que tres personas más vivían en el predio, quienes fueron llamadas como testigos y declararon no haber visto nada.
La investigación también se centra en un intercambio de mensajes de WhatsApp entre la madre de Agostina, Melisa, y Barrelier, donde este último reconoce haber visto a la menor el día de su desaparición.