La sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) en Madrid fue registrada por la policía en el marco de una investigación judicial por presunta desestabilización de procedimientos contra el partido y el gobierno. Se indaga si fondos del partido habrían sido usados para entorpecer investigaciones contra una exmilitante y el hermano del presidente.
El caso salpica a figuras como el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, imputado por organización criminal. A pesar de la atención judicial, Pedro Sánchez afirmó que no convocará elecciones anticipadas, priorizando la estabilidad del país ante crisis internacionales y económicas.