El proyecto de ley para reducir la jornada laboral en Brasil deberá abrirse paso en un congreso de mayoría conservadora, en medio de tensiones políticas de cara a las elecciones de octubre. El presidente Lula, de 80 años, enfrenta un creciente rechazo de su gestión según encuestas.
El gobierno espera que el proyecto sea tramitado en los próximos 90 días, buscando reforzar su agenda social y ganar apoyo popular. Según encuestas recientes, Lula se encuentra en empate técnico con el candidato de derecha Flavio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.