Cuatro semanas de protestas en Bolivia están asfixiando la economía de los microempresarios, quienes generan 8 de cada 10 empleos según datos del CETLA. Héctor Huanca, artesano en cuero, ha reducido su producción al mínimo debido al encarecimiento de los insumos, que ahora debe comprar solo lo justo y necesario.
La falta de insumos, muchos de ellos importados, afecta directamente la capacidad de producción y venta de los artesanos. La situación de Héctor y otros trabajadores refleja la parálisis de la ciudad y la escasez de recursos, mientras la tensión social y política dificulta las vías de diálogo.