La Organización de las Naciones Unidas condenó enérgicamente la pérdida de vidas civiles en Líbano debido a los intensos bombardeos de Israel y los avances terrestres de sus tropas al norte del río Litani. Se registraron 670 trayectorias de proyectiles en la frontera, la cifra diaria más alta desde el cese de hostilidades del 17 de abril.
El grupo chií libanés Hezbollah se atribuyó la ejecución de 19 ataques tácticos coordinados contra las posiciones de las Fuerzas Armadas de Israel en el sur del Líbano, empleando cohetes, artillería y drones. La escalada bélica quiebra el cese de hostilidades y reactiva el Frente Norte.