La ONU expresó profunda alarma por la escalada militar de Israel en el Líbano, que ha dejado más de 2,500 muertos desde el 2 de marzo, incluyendo un gran número de niños.
La Oficina Regional de Derechos Humanos de la ONU calificó la situación de "desastrosa" y urgió a reducir la tensión, solicitando la protección de la población civil y la infraestructura civil.
El Ministerio de Salud del Líbano informó que los ataques israelíes causaron la muerte de al menos 34 personas y dejaron 77 heridos en las últimas horas, siendo uno de los días más sangrientos desde el inicio del alto el fuego en abril.