La Organización Mundial de la Salud (OMS) enfatiza la importancia de los controles médicos y los chequeos periódicos para la longevidad y la prevención de enfermedades graves.
Detectar problemas a tiempo mejora el tratamiento y aumenta las posibilidades de recuperación. Los controles son fundamentales para prevenir enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y otros trastornos que suelen desarrollarse silenciosamente.