París atraviesa una ola de calor récord, con temperaturas que superan los 38 grados en algunas zonas.
El primer ministro Sebastián Lecornu encabeza una reunión de gabinete para definir medidas, mientras se espera que la ola de calor se extienda hasta septiembre.
Se han implementado restricciones de circulación vehicular para autos a combustión y se evalúan cambios en horarios escolares y de atención pública. Los parques permanecen abiertos por la noche para ofrecer un respiro a la población.