Europa atraviesa una ola de calor histórica, con récords de temperatura en Londres, donde se registraron 30 grados. Cinco ciudades se encuentran en alerta roja.
Las altas temperaturas, que alcanzan los 35 grados en algunas zonas, obligan a la población a buscar formas de refrescarse, incluso arrojándose a los ríos. La ola de calor también afecta a Francia, con alerta naranja en siete departamentos del área de París, donde se esperan hasta 38 grados.