Miles de residentes en Kent, Inglaterra, permanecen sin agua corriente tras la ola de calor de mayo, lo que ha obligado a la instalación de estaciones de emergencia para distribuir agua embotellada.
Unos 8.000 clientes en Whitstable se quedaron sin suministro debido a que los embalses alcanzaron niveles críticos por la alta demanda. Otros 7.000 clientes en Tankerton y Ashford experimentaron cortes intermitentes.
La compañía prevé restablecer el servicio el viernes, advirtiendo que podría estar limitado durante el fin de semana. La crisis evidencia la presión de las olas de calor sobre la infraestructura hídrica en el sureste de Inglaterra.