Europa atraviesa una ola de calor extrema con temperaturas que superan los 30 y 35 grados, superando ampliamente los valores normales para la época del año. Se esperan condiciones similares hasta el fin de semana.
El Reino Unido, España y Francia registran valores térmicos inusualmente altos, provocando al menos 11 muertes. El fenómeno se atribuye a un bloqueo atmosférico, una situación de dominio anticiclónico que mantiene las altas temperaturas.