Varios países europeos, incluyendo el Reino Unido y Francia, están experimentando una ola de calor con temperaturas récord para el mes de mayo, superando los 34 grados Celsius en algunas zonas.
El Reino Unido ha declarado estado de ola de calor en ocho regiones, mientras que Francia emitió alerta naranja. Los científicos advierten que el cambio climático está intensificando estos fenómenos meteorológicos extremos.
Se insta a adaptar infraestructuras como escuelas y hospitales al clima cambiante, ya que el país está construido para un clima que ya no existe.