Varias ciudades europeas experimentan temperaturas inusualmente altas, con récords históricos para el mes de mayo en Reino Unido. La causa inmediata es un "domo de calor", una zona de alta presión, pero el fenómeno se ve agravado por el calentamiento global provocado por el ser humano.
En Reino Unido, los agricultores advierten que el tiempo impredecible amenaza las cosechas. Académicos señalan los peligros de estas olas de calor, que ya se vinculan con al menos siete muertes en Francia. Las autoridades evalúan las consecuencias de lo que podría ser la primera ola de calor del año.