En Nueva York se aprobó una nueva ley que obligará a instalar un limitador inteligente de velocidad en los vehículos de conductores que acumulen 16 o más infracciones en 12 meses.
La norma, firmada por la gobernadora, busca reducir el riesgo de accidentes mediante una restricción técnica que impide superar el límite permitido. Los dispositivos se activarán en zonas escolares y cruces con semáforo. Quienes no instalen el limitador en 45 días perderán el registro del vehículo y podrán recibir multas de entre 1.500 y 2.500 dólares. La medida forma parte de una campaña contra los "super velocistas".