La madre de Agostina confirma haber tenido una relación con Barrelián, el principal sospechoso. Esta confesión surge tras el testimonio del remisero que la trasladó, quien reconoció a Barrelián por su descripción.
La relación entre la madre y Barrelián podría ser el nexo para entender quién tiene a Agostina actualmente, ya que se sospecha que no está con él ni con su familia.
Se cuestiona la lentitud de Barrelián para confesar qué pasó con Agostina, a pesar de ser la última persona que la vio. Se insiste en la necesidad de que explique dónde está y qué sucedió.
Se reitera la indignación por la falta de colaboración de Barrelián y se recuerda que la desaparición de una persona no ocurre por arte de magia, exigiendo explicaciones a los implicados.