El presidente de Brasil, Lula da Silva, calificó la aprobación de la reducción de la jornada laboral como un "logro histórico para defender la salud de los trabajadores". La iniciativa, que reduce la semana laboral de 44 a 40 horas, cuenta con el apoyo del Partido Liberal (PL), liderado por Bolsonaro, lo que podría influir en el clima político de cara a las elecciones de octubre.
La reforma, que también permitirá mantener escalas propias respetando el límite de 8 horas diarias en salud, seguridad y transporte, busca actualizar los marcos regulatorios para promover el empleo y mejorar la calidad de vida laboral. La oposición respalda la moción, reconociendo la demanda colectiva y la necesidad de escuchar a las bases.