El programa critica la reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei, argumentando que precariza los derechos de los trabajadores y favorece a los grandes empresarios.
Se señala que la reforma, apoyada por gobernadores de diversos partidos, ha eliminado derechos elementales y busca crear un "esclavo del siglo XXI".
Se destaca la pasividad del gobierno ante los conflictos sociales y la falta de intervención en situaciones de crisis, como el cierre de la planta de Granja Tres Arroyos.