Se reconstruye el posible recorrido de Claudio Barrelier y Agostina hacia un kiosco, donde él afirma haber comprado una gaseosa y cigarrillos. La encargada del kiosco, Valeria, no recuerda haberlo atendido ese día, pero aclara que su compañero trabajó ese fin de semana.
La policía está relevando cámaras de seguridad en la zona para corroborar o desmentir la coartada de Barrelier, quien insiste en que no estuvo con Agostina en su casa.