La Asamblea Nacional de Francia aprobó por unanimidad la derogación del Código Negro, un conjunto de artículos redactados en 1685 que establecían un estatuto excepcional para las colonias, regulando la vida de los esclavos.
El Código Negro, que consideraba a los esclavos como bienes muebles, prohibía a los amos torturarlos pero permitía castigar a los fugitivos. Dejó de estar en vigor en 1848.
La aprobación de la derogación generó emoción entre los legisladores, quienes la consideran un primer paso para el país en la lucha contra las heridas de su pasado colonial. Algunos diputados ya plantean la necesidad de reparaciones, recordando que tras la abolición de la esclavitud, Francia indemnizó a los amos pero no a los esclavos.